Alpina: creando prosperidad colectiva Imprimir E-mail
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Artículo basado en la grabación realizada al Sr. Andrés Simon, Director de innovación y conocimiento del consumidor en Alpina.

 

Alpina S.A. ha desarrollado una metodología para identificar las ideas de innovación que benefician a la comunidad de manera sostenible. Desde la declaración de los siete pilares estratégicos, la compañía ha logrado posicionar su compromiso ambiental, social y económico con un entorno global.

 

 
Sobre el entrevistado
Andrés Simon es actualmente Director de innovación y conocimiento del consumidor en Alpina. Estudió Administración en la Universidad Externado de Colombia y Customer Focused Innovation en Stanford University.

 

 

Alpina: creando prosperidad colectiva

 

Desde 1945, esta empresa con diez plantas y actividades de operación en varios países de Latinoamérica y Estados Unidos, ha venido afianzando su compromiso con la sostenibilidad. Conozca los pilares estratégicos de esta importante organización.

 

Innovar incluye fracasar

 

La exploración hacia lo desconocido es una actitud clave en la innovación, aunque también es un riesgo de fracaso. Sin embargo, Alpina ha puesto en práctica la premisa de Peter Sims, experto en capital de riesgo, quien dice: “es mejor resolver problemas que prevenir errores” (Perdomo, 2012).

 

Por ello, en el 2010 Alpina tuvo que adaptarse a la nueva reglamentación de exportación en Estados Unidos cambiando, incluso, su esquema de distribución (Perdomo, 2012). Esto les permitió desarrollar habilidades para el rediseño y mejora de sus procesos, aprovechando esta circunstancia para aprender.

 

Según Simon, en la empresa se busca construir y socializar el aprendizaje, permitiendo que la gestión del conocimiento sea parte fundamental de la innovación, con el fin de que el proceso creativo sea interactivo entre las partes involucradas. Por ejemplo, la generación de espacios donde se comparten experiencias para que todos puedan aprender de los errores, hace parte de su intención de comenzar a desarrollar una gestión de una cultura del fracaso.   

 

Arribí menciona que “no se trata, por supuesto, de que dé igual fracasar o no, sino de entender que éste es parte del juego. Si esto se asume resulta posible estar preparados cuando se presente, aprender de los errores y hacer que el fracaso sea constructivo” (2011). En muchas ocasiones, el error se sobrevalora demasiado y puede llegar a dificultar el encuentro de una solución viable y productiva para la empresa, por lo cual, en lugar de evitar el error es preferible aceptar sus posibles manifestaciones y prepararse para ello.  

 

 

“La clave está, en primera instancia, en aceptar el error cuando este se presenta”.

 

 

Así mismo, otro de los aspectos fundamentales de la innovación es la participación de diferentes áreas de la empresa para colaborar con su conocimiento y propuestas en pro de su propio beneficio, ya que como dice Arribí “las ideas prometedoras reciben presupuestos relevantes y lo hacen de forma gradual” (2011).