Mujeres de éxito creando empresa social Imprimir E-mail
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Artículo basado en la grabación realizada al Sra. Nancy Valero, directora de la Fundación Mujeres de éxito. 

 

La Fundación Mujeres de éxito lleva 20 años apoyando a las mujeres de Colombia a desarrollar sus talentos, al mismo tiempo que construyen progreso para sus familias y para el país. Inicialmente, se realizaron talleres para motivar y crear consciencia de su autonomía, que luego consolidaron la sostenibilidad de la fundación con el fortalecimiento de su imagen institucional, para finalmente, construir un modelo de empresa social que pueda ser replicado nacional e internacionalmente.

 

 
Sobre el entrevistado
Nancy Valero Ortiz inició su trabajo con la fundación hace 20 años, luego de haber vivido en Alemania y tras haber sufrido un difícil cuadro de paraplejia. Su trabajo consciente, optimista y comprometido con el desarrollo del país, fue inspirado por Luz Mery Guerrero Hernández, fundadora de la organización.

 

 

 

Mujeres de éxito construyendo empresa social

 

 

La búsqueda de la igualdad de género ha trascendido en la mayoría de países, desde la inclusión política hacia el reconocimiento del aporte social y económico de las mujeres al progreso de las naciones, el cual, desde el marco internacional, se entiende como parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos universales.  

 

 

 

Formación y diálogo para superar los desafíos 

 

Desde 1995, la iniciativa e historia de la Dra. Luz Mary Guerrero inspira a muchas mujeres, quienes como ella, una campesina boyacense que con muchas dificultades llegó a estudiar a Bogotá hace más de 30 años, hoy desean salir adelante y cumplir sus sueños apoyando el crecimiento el país.

 

Inicialmente, el objetivo de la fundación se dirigió a motivar y crear consciencia de autonomía y autogestión de sus propios recursos en las mujeres; luego, se enfocó en consolidar la sostenibilidad de la fundación y sus áreas estratégicas; posteriormente se buscó consolidar la imagen institucional a nivel nacional; y actualmente, se encuentran validando un modelo de empresa social digno de ser replicado nacional e internacionalmente.   

 

Ese primer objetivo hoy se conserva como base para una verdadera transformación socioeconómica sostenible ya que, más allá de las estrategias políticas, esenciales para el avance en la garantía de los derechos de las mujeres, es fundamental empoderarlas y generar conciencia social de su capacidad para liderar y emprender.

 

Luego de conocer la problemática de las mujeres campesinas beneficiadas por 32 proyectos previamente seleccionados, la fundación fue testigo de los enormes desafíos a los que ellas se enfrentan diariamente. Así mismo, pudieron darse cuenta de su realidad en las zonas marginadas de las ciudades, gracias al trabajo con 1500 mujeres de la comunidad de San Cristóbal. Valero comenta al respecto que “muchas mujeres no denuncian, abusos y violaciones de todo tipo y nosotros seguimos preguntándonos para qué existen las organizaciones de mujeres y para qué desarrollar el feminismo, incluso lo piensan algunas mujeres con ignorancia sobre el tema”.

 

El mayor logro de la fundación en estos 20 años gira alrededor de la construcción de un espacio para el diálogo entre la diversidad de las mujeres colombianas (indígenas, rom o gitanas, LGBT, afrodescendientes, mestizas y blancas) que son lideresas ejemplo de sus comunidades. Se trata de potenciar a las mujeres que, con sus recursos, hacen cosas extraordinarias para disminuir los efectos de la guerra y sus víctimas.