Millennial: una generación de emprendedores Imprimir E-mail
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Sobre Santiago Covelli

Santiago Covelli es administrador de la Universidad de Los Andes y actualmente es CEO de Tivurón, una compañía de operaciones estratégicas en medios digitales, con sede en Colombia y México.



Millennial: una generación de emprendedores


Identificar las oportunidades que nacen con el acelerado cambio del mercado, aprovechar las ventajas de ser nativos digitales y la constancia que se imprima a la hora de trabajar por los objetivos, son las premisas para lograr un emprendimiento real y efectivo. El crecimiento tecnológico nos ha obligado no solo a acoplarnos a nuevas formas de relacionamiento, sino a desdibujar y reaprender las prácticas comerciales y los modelos de negocio a partir de premisas que aún no están dadas, o que, por el cambio generacional, no son claras para la población no millennial, o milénica, su equivalente aceptado en español.



Tivurón: cazador de oportunidades


En el mundo de hoy todos somos empresarios.


Pero, ¿cuál es el mundo de hoy y quiénes lo habitan? Santiago Covelli es administrador de la Universidad de Los Andes y actualmente es CEO de Tivurón, una compañía de operaciones estratégicas en medios digitales, con sede en Colombia y México; ha tenido a cargo proyectos de cinco gobiernos, de 56 compañías alrededor del mundo y de algunas ONG en temas de difusión y campañas a gran escala.


La empresa es hoy en día el caso de éxito que nació como un proyecto de algunos amigos, que en varias ocasiones quebró, pero gracias a la perseverancia de todos inició de nuevo labores.


Ser milénico implica convertirse en cazador de oportunidades


Hace tiempo no se presentaba una oportunidad tan grande de hacer empresa y de desarrollar cosas nuevas.


Es precisamente esta coyuntura de cambios permanentes la que genera un ambiente propicio para emprender. Hace unos años probablemente no se pensaba, como generación, en la creación de empresas, pero para los nativos digitales las oportunidades de hacerlo se presentan cotidianas a través de la web y las redes; no obstante, el panorama se nubla con el exceso de información, también porque las ideas de negocio que se generan no son siempre las mejores. ¿Cuál es la clave para emprender actualmente? Sencillo: eche mano de sus pasatiempos y aproveche las herramientas disponibles para empezar un negocio con cero inversiones y alta rentabilidad.


Para Covelli, por ejemplo, la oportunidad está en buscar la solución a un problema. Y tenga bien en cuenta que es uno solo, porque tratar de abarcar más podría generar una maraña de ideas que al final probablemente no resulten en nada. Así como Mark Zuckerberg con Facebook, que resolvió el problema de conectividad, la idea es centrar esfuerzos en resolver una sola tensión para aportar una solución efectiva y práctica. Y no carece de sentido, pues, como él mismo dice: “dedicar diez años a una labor hará que se perfeccione, y la disciplina es la mejor aliada para la consecución de este primer objetivo”.


Una pasión rentable


Lo que se necesita para desarrollar empresa es más pasión que dinero.


Otro punto que usted necesita tener en cuenta al momento de emprender es que debe dar con una buena idea, que, además de solucionar un problema, genere, en la medida de lo posible, un cambio social. El porqué de esta condición podrá sorprenderlo, pero el mercado de las pequeñas acciones con grandes repercusiones sociales está a la orden del día y es fuente de oportunidades de negocio como nunca antes.




La generación millenial ha crecido y con ella han llegado cambios sustanciales en la forma de percibir el mundo. El milénico quiere aportar, quiere sumarse a las iniciativas que cambian el mundo y está dispuesto a poner su grano de arena. Al ser propia de los nativos digitales, esta generación permanece conectada y su realidad virtual es prioritaria: las relaciones sociales y económicas se mueven a través de la web y eso implica cero inversiones en infraestructura. De ahí la ventaja de este mercado.


Nuevos modelos de negocio


Cambiar no significa fracasar.


Brindar un producto o servicio no es suficiente. Las necesidades de los nuevos consumidores van más allá de lo tangible, y las empresas deben proveer completas experiencias de compra a los usuarios y soluciones innovadoras a los exigentes nativos digitales.


Según el informe de Telefonica Global Millennial Survey 2014, un 78 % de los jóvenes latinoamericanos entre los 25 y 35 años tienen acceso permanente a instrumentos electrónicos que usan de forma cotidiana, y este nuevo “estilo de vida” implica que vivimos en un mundo beta; no obstante, los cambios que se han generado hacen que las empresas deban enfrentarse y amoldarse a esas nuevas tendencias. Es un cambio necesario, claro, y exige que el empresario entienda el dinamismo del mundo que se está trasformando y que encuentre en este nuevo empoderamiento tecnológico una fuente de oportunidades.


Nuestro deber es reaprender. Y es justamente allí donde se encuentran las oportunidades de innovar y de crear empresa. Al respecto, y según su experiencia, Covelli afirma que “el gran reto es clave” y que, aunque la primera idea de negocio es clave, si esta llegara a mutar en el proceso, lo mejor es dejarla cambiar y adaptarse a ella; de lo contrario se corre el riesgo de atrasarse ante la avalancha de innovación que se genera a diario. Permitirse cambios durante el proceso de crecimiento de la empresa se convierte en un acierto y, en la mayoría de los casos, termina mejorando la idea original. Al respecto, Covelli reitera que “es necesario creer en un sueño lo suficiente para echarlo a andar, pero no tanto como para no dejarlo cambiar”.


Las referencias nunca fueron tan importantes


Tenemos que aprender a pensar en beta.


Una ventaja importante de crear empresa es que las herramientas disponibles para difundir los servicios y productos están al alcance de la mano: abrir redes sociales y publicar de forma periódica aseguran una cobertura razonable entre el público objetivo al que se apunta; pero ese no es el único objetivo de las redes. Un plus que ofrecen los medios digitales es la posibilidad de calificar, opinar y recomendar los productos, servicios e inclusive las experiencias de compra de las distintas empresas. La presencia en la web permite a los empresarios reaccionar de forma inmediata a estas realimentaciones, generar una sensación de cercanía y una comunicación directa y permanente con el cliente, permitiendo que el consumidor participe de forma activa en el mejoramiento permanente de una marca. Además, según un informe de Forbes Latinoamérica 2014, una característica primordial de los milénicos es que se fían más de las opiniones de amigos que encuentran en internet que de la información oficial de las empresas, de modo que dar una buena impresión generará más “me gusta” y buenas recomendaciones que, a posteriori, seguro aportarán nuevos clientes.


Artículo basado en conferencia de Santiago Covelli dictada en la Universidad EAN.
Enlaces de referencia:
http://www.forbes.com.mx/6-rasgos-clave-de-los-millennials-los-nuevos-consumidores/
http://www.forbes.com.mx/los-millennials-se-preparan-trabajar-toda-vida/
http://www.forbes.com.mx/5-rasgos-financieros-millennial/